Third Session of the Regional Platform for Disaster Risk Reduction of the Americas - Opening address by Margareta Wahlstrom

 
Third Session of the Regional Platform for Disaster Risk Reduction of the Americas, Santiago de Chile - Opening Address by Margareta Wahlström, Special Representative of the UN Secretary-General for Disaster Risk Reduction (check against delivery)

Su excelencia Sr. Rodrigo Ubilla MacKenney, Subsecretario del Interio de Chile,
Sr. Antonio Molpeceres, Coordinador Residente de Naciones Unidas en Chile,
Sr. Benjamín Chacana, Director Nacional de la Oficina Nacional de Emergencias del Ministerio del Interior y Seguridad Pública en Chile,

Excelencias, distinguidos delegados, alcaldes, participantes, señoras y señores,

Quisiera empezar expresando mi agradecimiento al Gobierno de Chile como anfitrión de esta sesión de la Plataforma Regional de las Américas y por haber asumido su organización a pesar del poco tiempo disponible, haciendo posible que lleváramos a cabo la consulta regional sobre el marco para la reducción del riesgo de desastres post 2015, antes del fin del año 2012, de tal manera que la región de las Américas y el Caribe puedan proveer sus insumos e informen la próxima sesión de la Plataforma Global que se llevará a cabo en el mes de mayo del 2013 en Ginebra.

Un agradecimiento especial a los miembros del Consejo Asesor de la Plataforma Regional y a ONEMI por la muy buena organización de esta sesión que reúne a más de 400 participantes de 42 países y territorios. Estoy particularmente contenta de conocer de la presencia de varios ministros, parlamentarios, alcaldes y otras autoridades. Su presencia aquí es una demostración de su compromiso con el tema y la creciente importancia y prioridad que se está dando a la reducción del riesgo de desastres en esta región.

Y a nuestros socios y auspiciantes, en particular a USAID/OFDA, GFDRR del banco Mundial y AusAID, un agradecimiento por prestarnos el apoyo financiero que hace posible que esta sesión pueda llevarse a cabo, así como a las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas y de la sociedad civil por sus positivas contribuciones.

Esta región ha hecho grandes progresos desde la adopción por parte de la Asamblea General de la ONU del Marco de Acción de Hyogo en el año 2005, particularmente en el establecimiento de los marcos institucionales y jurídicos a nivel nacional, regional y, en algunos casos, al nivel local; en la mejor identificación de las amenazas y el establecimiento de sistema de alerta temprana; y también en el mejoramiento de las medidas de preparativos y capacidad de los organismos de primera respuesta para que puedan reaccionar efectivamente en caso de desastres. Sin embargo, aún no se ha hecho lo necesario para desarrollar una cultura de la prevención ni para abordar las causas raíz del riesgo de desastres que como todos sabemos están íntimamente vinculadas con la forma en que concebimos los procesos de desarrollo.

En el último par de años, hemos presenciado cómo los desastres han causado un gran impacto económico sobre países de renta alta, media y baja alrededor del mundo entero. El año pasado se alcanzó nuevamente un record de pérdidas económicas que sobrepasaron los 336 mil millones de dólares a nivel global. Las pérdidas de este año serán también cuantiosas como consecuencia del impacto de varios desastres, incluidos el reciente sismo en Guatemala y el destructivo huracán Sandy que afectó Haití, Jamaica, Cuba y la costa este de los Estados Unidos. Pero estas cifras no hacen sino mostrarnos lo que podríamos llamar la punta del iceberg.

Según los expertos del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), veremos mucho más de este tipo de eventos extremos en el futuro a consecuencia del cambio climático. Este mismo informe sugiere que las medidas de reducción del riesgo deben ser reforzadas ya que varios países están pobremente adaptados a los extremos y riesgos presentes y por ende no están preparados para el futuro. Esto incluiría una serie de medidas tales como la planificación y ordenamiento territorial, desarrollo y aplicación de códigos de construcción, restauración y manejo de ecosistemas, entre otras.

Un informe reciente de CEPAL sobre el impacto causado por los desastres en América Latina y el Caribe desde 1972 hasta 2010 nos indica que se han registrado 213 mil millones de dólares en pérdidas correspondientes a 87 eventos cuyas pérdidas han sido calculadas. Estas cifras toman en cuenta únicamente lo que nosotros referimos como el riesgo intensivo; esto es, desastres de alto impacto pero baja frecuencia. Esta cifra podría ser fácilmente más que duplicada si se incluyeran los daños causados por los miles de eventos de alta frecuencia pero bajo impacto que ocurrieron durante ese mismo periodo en esta región.

Permítanme dirigirme ahora a la audiencia en idioma inglés.

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This region has been particularly diligent in developing historic disaster loss databases and in calculating the economic impact of disasters. There are 16 countries in the region that keep these databases up-to-date and we hope that they will continue to grow in number. With all the evidence-based information that is now available, we can make a strong case for more investment in reducing disaster risk and increasing resilience.

Against this reality, countries are still not investing enough in reducing disaster risk. A recent report by the World Bank shows that only 3.6 percent of international disaster financing is being invested in reducing risks. For these reasons, the main theme of this third session of the Regional Platform of the Americas is "Investing for Resilience".

The trend that is seen in almost every continent is that economic development is exposing ever growing numbers of people and assets to disasters. This is particularly the case in those regions were the economy and the population have been growing at a faster pace. While global population increased 87 per cent between 1970 and 2010 (from 3.7 to 6.9 billion), in Latin America and the Caribbean it increased 107 percent over the same period, going from 285 million in 1970 to 590 million in 2010. So, this region has nowadays twice as much population as it did in 1970.

The other characteristic that makes this region particularly prone to disasters is the fact that over 70 per cent of its population lives already in urban areas, a number that is likely to grow to 87 per cent by 2050. Cities are centres for innovation, economic opportunities and culture. And they are also high risk areas due to rapid growth. Many governments have not been able to manage this growth and pressure over infrastructure in large cities but also in intermediate cities.

In this region, more than 80 per cent of all disasters occur in urban areas. This situation underlines the urgent need to strengthen the capacity of local governments to reduce disaster risk and to plan for the growth of cities taking disaster risk into account. Decentralization of roles and responsibilities for disaster risk reduction is key and should be accompanied by budget allocation and capacity building, so that local authorities working with communities have the necessary resources and are equipped to use them effectively.

These facts remind us of the importance of building resilience to disasters to avoid unnecessary loss of life, jobs, housing and all public infrastructures, which are essential to community life.

Ensuring that all members of the society play a role in disaster risk reduction is critical. I am encouraged to see at this event, national authorities, mayors, children, women, parliamentarians, academia, civil society organizations, media as well as the private sector.

The remaining two years of HFA implementation till 2015 provide us with a great opportunity to review what we have done well, what needs to be improved and to determine the direction and the desired outcomes of the next disaster risk reduction framework. Work is starting now to shape an international disaster risk management framework for 2015 and beyond, and this Regional Platform is an important opportunity to make a significant contribution to this process as we prepare for the Global Platform for Disaster Risk Reduction in May 2013 in Geneva and the next World Conference on Disaster Risk Reduction in 2015 in Japan.

I trust that the information shared during the thematic and parallel sessions that will take place during this session of the Regional Platform in the next three days will provide you with an opportunity to reflect on these important issues and come up with information and substantive contributions for the discussions on the post-2015 development and disaster risk reduction agendas in the region.

I wish you a successful third session of the Regional Platform of the Americas.
The Third World Conference on Disaster Risk Reduction will take place in 2015 The Third World Conference on Disaster Risk Reduction will take place in 2015.
  • Where We Work Our regional office is in Nairobi, Kenya.
  • Where We Work Our regional office is in Panama City, Panama.
  • Where We Work Our regional office is in Bangkok, Thailand.
  • Where We Work Our regional office is in Cairo, Egypt.
  • Where We Work Our regional office is in Brussels, Belgium.

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