La reducción de desastres empieza en la escuela
2006-2007 Campaña Mundial para la Reducción de Desastres
English - Français - Español
Introducción
Preguntas más frecuentes
Hoja informativa
¿Qué se puede hacer?
Estudios de caso
Galería de fotos
Eventos
Recursos en línea
Día Internacional para la Reducción de Desastres 2006
Versión completa del
paquete de información

PDF format
English 6MB
Français 7MB
Español 7MB

 
El grupo temático del
sistema de la EIRD
sobre conocimiento
y educación ha sido convocado por:

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación,
la Ciencia y la Cultura (UNESCO)
www.unesco.org

 
 
 
For more information
contact:

Brigitte Leoni
Tel: +41 22 917 49 68
[email protected]

Laura Ngo-Fontaine
Tel: +41 22 917 27 89
[email protected]

UN/ISDR
Palais des Nations
CH 1211 Geneva 10,
Switzerland
Fax: +41 22 917 05 63

 
¿Qué se puede hacer?
format
 

Los gobiernos

Todos los gobiernos deben comprometerse a capacitar a los maestros y a desarrollar planes de estudio que apoyen la enseñanza de la reducción del riesgo de desastres a gran escala.
En muchos países, los jóvenes y los niños se benefician de una amplia variedad de formas de abordar las amenazas naturales, la preparación y la prevención de desastres. Estas prácticas son muy variadas en cuanto a su enfoque, intensidad y calidad pero es probable que al menos la mitad de las naciones del mundo cuenten con alguna forma de enseñanza sobre las amenazas naturales y la seguridad en algunas de sus escuelas. En ciertos casos, las políticas educativas y el suministro de materiales didácticos se descentralizan a nivel subnacional. El desafío existente es fundamentarse en estas prácticas, promoverlas en escuelas vecinas y fomentar esta enseñanza en aquellas naciones en las que se imparte con poca frecuencia o es totalmente inexistente.

Todos los gobiernos deben revisar la seguridad de sus escuelas y desarrollar una política exhaustiva para la seguridad escolar, tomando en cuenta todas las amenazas locales más importantes y utilizando la ubicación de las escuelas, el mantenimiento de los edificios, el diseño y los métodos de construcción como herramientas de reducción.

Existe una tecnología efectiva y a bajo costo para fortalecer y construir escuelas seguras a un pequeño costo adicional. A pesar de que el peligro sísmico en las escuelas ha recibido cierta atención, muy poco se ha hecho con respecto a otras amenazas existentes. Estos incluyen fenómenos meteorológicos tales como fuertes vientos, oleadas debido a las tormentas, tornados, relámpagos, incendios forestales e inundaciones. Otros fenómenos geofísicos también representan amenazas para las escuelas: deslizamientos, deslaves y avalanchas, efectos de las erupciones volcánicas y sus posteriores caudales de lava, y los tsunamis.


Las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales

Las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales pueden trabajar con diversos profesionales, educadores, comunidades, niños y jóvenes para desarrollar una breve lista de acciones de "ganancia rápida" que pueden aumentar de forma acelerada la seguridad de las escuelas e incrementar el grado de concientización entre todas las partes interesadas en las escuelas.

Las denominadas "ganancias rápidas" son acciones que se realizan en apoyo a los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y es casi seguro que éstas produzcan beneficios rápidamente. La lista del Proyecto del Milenio ya incluye la eliminación de las cuotas o tarifas de usuarios en las escuelas primarias y la ampliación de los programas de almuerzos escolares en apoyo a las iniciativas de la UNESCO tituladas "Educación para Todos", al igual que otras acciones para brindarle apoyo a los ODM, tales como la distribución masiva y gratuita de mosquiteros para combatir la malaria y la restauración masiva de los nutrientes del subsuelo.

Las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales pueden dinamizar las coaliciones y alianzas de trabajo, facilitar la creación de redes de conocimiento, incluyendo el intercambio sur-sur; desarrollar las capacidades existentes y ofrecer orientación para que otros tengan acceso a los recursos de capacitación existentes.


Los donantes

Los donantes pueden vincular estos temas con todos los ODM, y no solamente con el ODM relacionado con la educación. Anteriormente, algunos pensaban que la reducción de desastres constituía una agenda separada que desviaría los recursos de la misión central del desarrollo. Actualmente, se considera que ambos aspectos son en realidad uno sólo. De manera similar, existen muchas sinergias posibles entre la educación, la reducción de desastres y los otros OMD. Éstos, a su vez, están relacionados con estrategias más integrales tales como los Documento de estrategia de lucha contra la pobreza (DELP). Las escuelas deben ser centros utilizados para el desarrollo de métodos comunitarios para la conducción de evaluaciones participativas del riesgo.

Es mucho más probable que una comunidad que se moviliza de esta forma encuentre soluciones locales para otros problemas de desarrollo relacionados con los ODM.

Los donantes deberían escoger a unos doce países "por la vía rápida" que tengan una cantidad considerable de escuelas ubicadas en sitios peligrosos o al menos estén en riesgo y demostrar el potencial existente para incrementar la protección escolar. La asistencia que reciben estos países debería aumentarse considerablemente con el fin de avanzar en la ejecución de tales programas.

Aquellos países pobres altamente endeudados que tengan muchas escuelas en riesgo y no muestren un potencial de mejorar la situación por la "vía rápida", también requerirán de asistencia, pero ésta quizás podría combinarse con un intercambio de "deuda por seguridad" con el fin de que los recursos de los donantes en el país duren más.


El sector privado


Se incluyen dentro del sector privado las muchas escuelas privadas que existen en el mundo. Cuando éstas son parte de redes y asociaciones nacionales y hasta internacionales - tales como los centros educativos Montessori, las acreditadas ante la Organización del Bachillerato Internacional (IBO), y las que se basan en la fe (por ejemplo, las escuelas de Aga Khan, las católicas y las yeshivas) sus organizaciones principales pueden ofrecer orientación y recursos para que sus alumnos también estudien temas de seguridad y sus escuelas también permanezcan seguras. En algunos casos, las escuelas privadas pueden hermanarse con las del sector público, ayudándoles a cumplir con normas de seguridad estructural que quizás sean más rigurosas que las dispuestas en el ordenamiento nacional, y enriqueciendo sus planes de estudio y recursos de enseñanza (bibliotecas, acceso a computadoras e Internet, etc.).

Las organizaciones de profesionales involucradas en las escuelas y en el campo de la construcción deben trabajar con los gobiernos para establecer y hacer cumplir estrictos códigos de construcción, con el fin de que se respeten las más altas normas de calidad en la edificación de las escuelas.

Se debe establecer una nueva cultura de respeto hacia el establecimiento de códigos de conducta dentro de los entes profesionales que participan en la construcción de las escuelas.


Los educadores y otros profesionales

Los profesionales están trabajando arduamente para enriquecer la educación con conocimiento relevante para el desarrollo humano sostenible, la paz, la justicia y la seguridad. No obstante, existen medios para que sus esfuerzos puedan centrarse más claramente en las amenazas naturales sin restarle mérito a la labor que realizan en otras áreas importantes. Si se tomara en consideración la pérdida de vidas, los daños y el trastorno que experimenta la educación y el desarrollo normal de los niños y los adolescentes a consecuencia de las amenazas naturales, se deduciría que una mayor cantidad de profesionales deberá buscar medios más rápidos y directos para comunicarse con los padres, instancias encargadas de la formulación de políticas y los propios niños y jóvenes. Profesionales tales como maestros, investigadores, ingenieros y periodistas podrían representar el primer punto de contacto.


Las comunidades y las escuelas

Las escuelas pueden iniciar sus procesos en este preciso momento al añadir algunas enseñanzas sobre seguridad y amenazas naturales. Esto es tan fácil como dedicar una hora a la semana a salir fuera del aula con su grupo escolar para empezar a observar detalladamente el entorno geográfico de los edificios y del recinto escolar. Lo único que se requiere es papel y lápiz para que los docentes y los alumnos empiecen a describir gráficamente las posibles amenazas. Aún en los casos en los que los grupos escolares sean grandes y existan pocos recursos o la presión de "enseñar para los exámenes", una hora a la semana que se dedique a esta actividad puede retribuirse enormemente en términos de las vidas que se salvarían y de la concientización que las futuras generaciones adquirirían en cuanto a los riesgos existentes.


Los Padres de Familia

Los padres que han perdido a sus hijos durante algún desastre pueden unirse como organización de base y hacer lo que esté a su alcance para impedir que otros padres sientan el dolor y la pena que ellos conocen tan bien. De forma similar, y sólo a manera de ejemplo, los padres de los niños que han sufrido ataques cardíacos repentinos en el Reino Unido han formado un grupo para abordar este tema. Además, en muchos países existen diferentes tipos de Asociaciones de Maestros y Padres de Familia. Éstas pueden convertirse en el espacio apropiado para discutir lo que los niños y los jóvenes aprendan sobre seguridad y amenazas, al igual que la forma de proteger las escuelas.

 
Fuente: "Let Our Children Teach Us" - A review of the Role of Education and Knowledge in Disaster Risk Reduction - Ben Wisner, desk study review for the ISDR system thematic cluster on knowledge and education
  © UN/ISDR